Ayer he podido visitar las tablas de Daimiel en Ciudad real, os las aconsejo, un sitio perfecto para perderse unas horas y disfrutar de la naturaleza....creo que por FALTA de ejercicio, no ha sido este verano ;)

...Y llega pronto Septiembre, se acaba lo bueno y es posible que nos hayamos pasado un poquito. No nos sintamos culpables, por favor!, es del todo normal, es humano. Lo bueno de todo esto es que en septiembre nos vamos a cuidar de nuevo. Y no se vosotros, pero yo voy con ánimos al 100% de conseguir grandes metas, de seguir con gran ilusión, de mantener una meta en mi objetivo diario. Ya sabéis la importancia que le doy a una buena nutrición. En mis vacaciones he podido repasar a autores antiguos, que no leía hace tiempo sobre nutrición, y llego a una conclusión; cuidarse y tener una salud envidiable es fácil…solo volviendo a nuestros orígenes.., a lo que decían nuestras abuelas, a la alimentación “ancestral”. Eso me hace recordar una frase;
LO QUE MÁS CURA ES LA MOTIVACION Y LO QUE MÁS MOTIVA ES EL CONOCIMIENTO. SOLO HAY UN BIEN; EL CONOCIMIENTO, Y UN MAL; LA IGNORANCIA.
Y como es bueno saber quiero que aprendáis como se transforma la glucosa en grasa, fijaros;
Sé que existen alimentos que nos enganchan más que otros y son difíciles de dejarlos, que no podemos dejar de comerlos. Por ejemplo el chocolate, que nos aumenta los niveles de serotonina (placer al cerebro) o el queso, (los “queseros” lo saben muy bien), que tiene endorfinas, similares a la leche materna y producen bienestar y por eso nos enganchan.
Pero fijaros…cuando comemos algo que tiene azúcar o es un hidrato de carbono muy simple, como el chocolate, la pasta o el arroz o los bollos “mañaneros” o las galletas maría, etcc.., ocurre lo siguiente;
En nuestro organismo se convierten en glucosa. ¡Todas las células del cuerpo la necesitan!, y para que pasen a nuestras células, en nuestro torrente sanguíneo se liberan unas “llaves”, la insulina. Como ha habido un exceso, desciende la glucosa gracias a la insulina y nos aparece una gran sensación de hambre, ¡como si no hubiésemos comido! Y volvemos a comer hidratos simples de nuevo, los que más placer nos dan rápidamente.(aumentan la serotonina)…y vuelta a empezar, en un círculo vicioso que no acaba…engordando y engordando, ya que los excesos no digeridos van a pasar a grasa, ¡ups!
Debemos entonces mantener a raya a la insulina, ya que si no es así, glucosa que no se absorba: en grasa que se queda.
Que alimentos son los “malos” de la película?:
• Cereales normales azucarados, (no los integrales)
• Galletas
• Pan blanco refinado
• Coca cola
• Arroz blanco
• Pasta
• patatas
Empieza por ir dejándolos ya….



